En un cielo de fuerza capricorniana, se completa un ciclo de cobijo y autocuidado. La Luna llena en Cáncer llega para que aprendamos a dar lo necesario sin juzgarlo y resguardar lo vulnerable.
El Sol abrazado a Marte y Venus nos da la oportunidad de recuperar nuestro poder personal y soltar mecanismos defensivos que nos dejan aislados.
Activar la fortaleza interna es urgente. Nos espera una primera quincena de enero de mucha proyección y encare.
La belleza de la Luna en su signo de regencia la vuelve dominante. La claridad con que conectamos con lo que sentimos y la simpleza de nuestras necesidades hace que podamos nombrarlas.
Mercurio en Capricornio enfoca lo que quiere superar y lo declara. Venus apoya al Sol en el disfrute de avanzar y Marte en el signo más sabio nos guía a librar las batallas útiles, aquellas que realmente valen la pena.
Siempre dejamos una huella. Nuestro paso por el Universo genera impacto, cambia, modifica, afecta. El cielo nos confronta con esa realidad y nos empuja a volvernos responsables por aquello que amamos.
Último mes de Saturno y Neptuno en Piscis, últimas olas de compasión y de caos.
Venimos de una humanidad rota, desmembrada, incomprendida.
Protejamos lo finito. Seamos bálsamo para cobijar a los que vendrán.

A la Gran Luna, mi plegaria:
“No quiero morir
en la inundación ajena.
No quiero soñar los sueños de otros.
Dame borde, dame cauce
dame cuenco y vacío
para crear mi mundo
otra vez.”
Amable luna llena para todos,
Laura.-
Si quieres profundizar en el cielo de esta lunación, te recomiendo ver el vivo en el canal de YouTube https://www.youtube.com/live/ZBLf-07g29I?si=gvLkwGX3Mf3N_AI9
