Déjame ir a la luna, a las aguas, a la mar. Allí está la sabiduría eterna, el abrazo y la humildad.
Déjame ir hacia a la luna. No sé cuándo he de regresar. Mis pasos son lentos sumergida. No sirves aquí veloz mente, rápida lengua al nombrar.
Déjame... ya déjame. Es mi camino, me llama. No me…
