Última luna llena en Cáncer del año que despide a Plutón de Capricornio. Desde el 2008 las lunaciones cancerianas viven la potente influencia del planeta de la transformación. Hoy dejamos una forma de ser y hacer atrás.
Soltar la resistencia a los cambios y entregarse al contacto íntimo son los temas de este cielo. Registrar la vulnerabilidad que nos habita y darle el lugar que merece.
Abrirse a RECIBIR no es fácil cuando venimos de una vida de heridas. Sin embargo, es el único camino posible para el salto que tendremos que dar.
Plutón en Acuario traerá horizontalidad a la forma de vivir el poder (individual y colectivo), pero también dará un paso acelerado hacia el terreno de lo abstracto y la tecnología, separándonos del cuerpo y las emociones.
La gran oportunidad de este cierre de año con la luna llena en Cáncer es quedarnos conectados y cobijados por el amor de la Gran Madre: la Tierra, el hogar común donde somos hermanos de la naturaleza.
Los límites de lo que podemos y lo que no, de lo que queremos y lo que no, se encuentran gracias al registro del mundo interno.
El adentro manda, define, elige. Admitir que “no podemos ni queremos” y comunicarlo trae alivio y calma.
Afuera (Capricornio) puede haber exigencias, mandatos y frialdad, pero nuestro “adentro” es seguro y amable pues está llenito de nuestro amor.
Ilumina esta luna aquello en lo que confiamos, los seres con los que nos sentimos “en casa” para mostrar nuestra blandura y deja caer los velos de aquellos ámbitos donde tenemos que “ser” algo que no somos.
Como la flor del jazmín, nuestro mundo sutil emana un perfume reconfortante, siempre y cuando lo dejemos ser sin aplastarlo ni exponerlo de más.
Renunciar a ser “fuerte” para dejarnos conmover.
Gracias por acompañarme todo este año. Me siento abrazada por esta red que gestamos.
Con amor infinito,
Laura.-
¡Estudiá Astrología con nosotros! Toda la info en este enlace: https://www.solaura.com.uy/evento/formacion-astrologia-inscripciones-2024/
